Los Titiriteros de Binéfar. Una vida dedicada al teatro. A propósito de su visita a Barcelona.

Paco Paricio, de los Titiriteros, en plena actuación

Por Marc Brualla, coordinador de estudios para jóvenes en El Timbal, Centre de Formació i Creació Escènica.

Durante este mes de Enero, la compañía de teatro Los Titiriteros de Binéfar, han presentado su espectáculo El hombre Cigüeña en el Sant Andreu Teatre de Barcelona. Compañía de referencia que siempre ha reivindicado el oficio de Titiritero y la Cultura popular. Como ellos mismos dicen: «Nuestro teatro es siempre para todos: para los niños, tratados como personas sensibles e inteligentes, y para los adultos que aún guardan un hueco para la ternura y para el juego festivo del teatro».

Aprovechando su visita hemos hablado con Paco Paricio, uno de los fundadores y componente de los Titiriteros, sobre cuestiones relacionadas con el Teatro y su trayectoria profesional.

¿Podrías hablarnos un poco de vuestra trayectoria y de como ésta ha evolucionado a lo largo del tiempo?

Ha sido una trayectoria de paso a paso.
Yo tuve un inicio clásico, ayudando a un titiritero tradicional que venía a Binefar. Siendo yo niño entre con el de «trujaman».(Cervantes llama trujaman al ayudante del titiritero). Después me interesé por el teatro e involucré a Pilar. Nuestra primera etapa estuvo relacionada con el tiempo libre y las asociaciones vecinales, la recuperación de la democracia y de lo popular.. En una segunda etapa dejamos de trabajar de maestros y nos profesionalizamos. Nos especializamos en fiestas mayores, comuniones , etc. era un teatro «cuerpo a cuerpo». Allí aprendimos mucho pero tambien cogimos «tics» e inercias que despues hemos tenido que desechar.
En una tercera fase decidimos colaborar con otros profesionales para hacer «El bandido Cucaracha»,(1989). Integramos las fases anteriores pero decidimos crear una historia cuyos muñecos estuvieran bien diseñados , con una dramaturgia pensada, justificada y rica, fue un paso fundamental

¿Como ha cambiado la profesión desde los comienzos de la compañía?

En algunos aspectos para bien, en otros para mal. Ahora el conjunto de las compañías que hacemos teatro para chavales estamos mas profesionalizados, hay circuitos e incluso teatros especializados , público,…. Hemos aprendido a colaborar con otros profesionales para el diseño de vestuario, la dramaturgia, la iluminación (antes nos lo hacíamos todo nosotros). pero por contra, ahora los espectáculos son mas artículos de consumo que arte dramático, estan mas sujetos a la tiranía de los programadores, se arriesga menos: los niños van al teatro sólo para pasarlo bien y esa no es la única función del teatro.

¿Qué relación crees que tiene la educación con el teatro para todos los públicos?

A mi no me parece prioritario lo de crear espectadores del mañana, transmitir valores, despertar afición,etc….Creo que en primer lugar hay que hacer teatro , un teatro que los chavales verán, tal vez acompañados de adultos con los que al acabar comentaran lo que han visto. Creo que el teatro es por si mismo educativo. Uno ve el Guernica de Picasso y algo recibe, algo le queda, algo crece en su interior. pues lo mismo pasa o debe pasar con el teatro para chavales, debe sacudirlos, motivarlos en algún aspecto. A mi me gusta mucho hablar con los chavales tras la función conocer lo que les ha llegado. Me frustraría mucho que tras una función del Hombre Cigüeña, cuando les propongo hablar en  un coloquio, no dijeran nada ni preguntaran nada, afortunadamente eso no sucede.

¿Crees que está equiparado a nivel de la importancia que le da la gente el teatro para todos los públicos con el teatro para adultos? ¿Se valora lo suficiente?

No se, pero…¿Qué se valora en esta sociedad nuestra? ¿El Circ du Soleil?, la gente paga una pasta , e incluso hace un largo viaje y aburridas colas pero..luego cuando entra o uno de esos montajes de tanto postín  tiene que ver necesariamente muchos artistas, mucho vestuario y maquillaje, muchos efectos , ellos han sabido crear la necesidad en el público de que para sentirse importante, del primer mundo, tenga que verlos pero… …¿lo valoran?. «El teatro también para chavales » (me gusta mas esa expresión que «teatro infantil «) tiene su espacio .Ahora nosotros estamos en el Sat. de Sant Andreu, yo creo que el público que viene a vernos cree que sus hijos deben ver teatro, lo valora especialmente, pues deja otras cosas y la comodidad del hogar para venir ; es verdad que no es un público mayoritario, pero es un buen público que nos compromete, nos compromete a cuidarlo, a sorprenderlo, a hacerlo crecer con nosotros, a correr riesgos en su nombre.

¿Nos puedes hablar un poco sobre «El hombre cigüeña», el espectáculo que acabais de presentar en Barcelona?.

«El Hombre Cigüeña», tal vez como «el Bandido Cucaracha» del 89 sea un hito dentro de la compañía. El Hombre Cigueña es el espectáculo que cita el jurado que nos concedió el premio Nacional. En el jugamos con los ingredientes clásicos de nuestro teatro: Música en vivo ejecutada en directo a la vez que evoluciona la dramaturgia. Los titiriteros que están en escena son a la vez personajes atrapados en el mismo relato que cuentan los títeres. En el Hombre Cigüeña jugamos también (y esto es nuevo) la polisemia del objeto. pues hemos construido los muñecos con viejos objetos que de por si ya significan cosas, a los que a su vez hemos convertido en animales pero que mantienen su viejo significado de antiguos objeto, y eso también juega y enriquece la dramaturgia.

Hablas de la concesión del Premio Nacional para la infancia y la Juventud. Que ha significado para la compañía?

No sabría decir, creo que en realidad ha servido para la profesión, para todos los que nos dedicamos al teatro que ven los chavales. Está bien que el ministerio reconozca que hay una gran actividad en este campo, supongo que por eso creo el premio. A la compañía nos ha hecho mas visibles. Aunque  somos una compañía consolidada,  esas cosas siempre vienen bien .