La Pedagogía Teatral, una herramienta para la cooperación

 

La Pedagogía Teatral, una herramienta para la comunicación

Ricard Boluda, pedagogo teatral

Ricard Boluda, impartirá los días 7 y 8 de marzo de 2015 en El Timbal, un curso intensivo sobre Pedagogía Teatral. En el siguiente artículo recogemos algunas de las reflexiones que acompañan su tarea.

La pedagogía teatral es sin duda una herramienta muy útil aplicada no sólo al ámbito específico que la justifica, la formación de actores y actrices, sino especialmente en el desarrollo de habilidades y actitudes sociales, por cuanto contiene recursos y procedimientos de actuación sistematizados que permiten el autoconocimiento en el juego, la superación de obstáculos y el desarrollo de nuestro potencial creativo.

Cualquier persona interesada en conocerse mejor, y en desarrollarse personal y profesionalmente, debería, en mi opinión, en algún momento de su vida, acudir a clases de teatro.

Y no estoy hablando en este caso del uso terapéutico del teatro sino del específicamente formativo que permite la ampliación del repertorio de conductas, la colaboración y cooperación activa entre personas, abiertas a cambiar y aceptar procedimientos y gestionar necesidades.

La Pedagogía Teatral, una herramienta para la cooperación.

En nuestro trabajo con actores y actrices a menudo ayudamos a hacer ver que el compañero  de juego no es un contrincante como sucede en el mundo especialmente deportivo, sino el medio que nos permitirá mutuamente llegar a construir una buen trabajo en escena.

Esta acción de estar expuestos a los demás es una condición fundamental para construir, crecer y evolucionar. A través del juego teatral los prejuicios y las limitaciones y sobredemandas sobre uno mismo y también sobre los demás se relativizan, se cargan de nuevo significado y nuestra percepción cambia, no sólo en beneficio de uno mismo, sino de los demás.

La pedagogía teatral contiene suficientes elementos para potenciar la cooperación desde la diferencia.

Perseguir objetivos comunes no quiere decir avivar exclusivamente la conciencia de grupo sino preservar los procesos personales intransferibles de cada participante. Es más, toda buena aplicación didáctica que se precie debería diseñar las actividades de aprendizaje de tal modo que  promocionen las cualidades y potencialidades de la personalidad.

Y esa expansión de la personalidad debe entenderse como un saber estar, ser y hacer en y con el mundo, con y en el contexto de juego, que al mismo tiempo se va articulando, transformando y apareciendo fruto de nuestro hacer.

Como dice el escritor francés Saint-Exupéry: “El ser humano no es más que un nudo de relaciones. Lo único que cuenta son las relaciones”.

Los objetivos básicos de una buena cooperación son fácilmente identificables en las pedagogías teatrales:

1. Fomentar la cooperación y observar la necesidad que tenemos de los demás.

2. Estimular la comunicación y coordinación en el grupo.

3. Concienciar de que las diferencias entre las personas no son una dificultad para lograr una buena convivencia.

Celéstin Freinet y la cooperación

La cooperación es un concepto central en el pensamiento del gran pedagogo francés Celéstin Freinet, para quien la escuela es una comunidad que se construye con la colaboración y cooperación de todos. Su proyecto educativo tiene un carácter marcadamente cooperativo, que entiende tanto la formación docente como la propia enseñanza desde un enfoque grupal. Freinet mostró algunas claves para poder lograr la difícil tarea de superar la perspectiva individualista en la enseñanza.  La actitud cooperativa, insistía, ” implica también la apertura hacia otras corrientes pedagógicas, que puedan enriquecer el trabajo educativo.” 

A continuación enumeramos algunas de las ventajas de potenciar la cooperación en los procesos de aprendizaje y autoconocimiento:

1. Mayor coordinación: desarrollo de la comunicación, mayor eficacia en el trabajo, mayor satisfacción de necesidades individuales.

2. Valoración positiva de los demás: con mayor entendimiento, ayuda mutua, aceptación de ideas y sensación de objetivo común.

3. Mayor satisfacción individual.

4. Mayor cohesión grupal: con más confianza y amistad entre los miembros del grupo y aumento del esfuerzo personal.

5.  Mayor maduración personal, por el desarrollo de la capacidad de cooperar y la apertura al conocimiento de los otros.

Ricard Boluda.

 Herramientas para la pedagogía teatral. Días 7 y 8 de marzo de 2015. Para más información clicar aquí.